Francia o España, ¿dónde conviene pagar impuestos?
Llegaste a la guía correcta, en donde podrás comparar los impuestos que se pagan en Francia vs España como trabajador o empresario.
En esta guía sobre impuestos, vamos a comparar el sistema tributario de Francia vs el de España, tanto para personas jurídicas como naturales, con el fin de que conozcas las ventajas y desventajas de cada uno de estos destinos antes de establecerte como trabajador o empresario.
Vamos a resolver tus dudas explicando de forma sencilla los impuestos que funcionan hoy en día en ambas naciones europeas. Acompáñanos a repasar desde el impacto de la renta y las cargas sociales, hasta los beneficios especiales para extranjeros y los costes reales de tener una empresa.
Impuestos para empresas o personas jurídicas
Hacer empresa en Francia o España requiere una revisión minuciosa de la carga fiscal directa o indirecta. Por ejemplo, en el caso de España, el gobierno ha implementado algunos programas que incentivan a los ciudadanos más jóvenes a la creación de empresa.
En cambio, Francia mantiene un sistema de tramos para pymes que protege el flujo de caja de las empresas con menores beneficios. Es decir, que mientras España formula beneficios para emprender, Francia extiende en el tiempo sus ventajas a las pequeñas y medianas empresas.
Para que puedas tener un mejor panorama sobre los impuestos que deben pagar las empresas en los dos países, vamos a explicártelo a continuación con mayor detalle.

El impuesto sobre Sociedades en Francia frente a España
Este es el impuesto principal que deben pagar las empresas cada año por el beneficio económico neto anual, el cual contribuye al presupuesto de cada país. Para los empresarios de ambos países, el monto a pagar es del 25% sobre los ingresos anuales.
Sin embargo, hay diferencias específicas en cuanto a las ventajas que ofrece cada gobierno. En España, las startups cuentan con el beneficio de pagar únicamente el 15% durante los 2 primeros años desde su consolidación, permitiendo un alivio económico para los nuevos empresarios.
Francia, por su parte, grava con 15% a las pequeñas empresas que tengan una ganancia real de 42,500 EUR al año y se mantiene en el tiempo, a menos de que tu empresa supere dicho monto. Esto favorece a las pequeñas empresas, permitiéndoles pagar menos impuestos durante el primer año.
Impuestos por Seguridad Social
Es uno de los impuestos más altos que pagan las empresas después de los sueldos, especialmente en Francia, en donde esta carga fiscal llega a un 45% anual sobre el salario bruto de cada trabajador, a diferencia de España que se ubica entre un 30 y 31%.
El impuesto por Seguridad Social funciona en ambos a países como un respaldo en casos en donde los trabajadores tengan incapacidades largas, siendo el seguro social el que se encarga del pago a los empleados durante su tiempo de recuperación.
Impuestos sobre la actividad
Las empresas deben pagar este impuesto por el simple hecho de establecerse en un lugar dentro de la ciudad. Este recaudo contribuye al mantenimiento de los servicios del ayuntamiento en donde se ubican tus oficinas.
Para Francia, existe la CET-Contribución Económica Territorial, la cual se divide en las dos secciones que te presentamos a continuación:
- CFE-Cotización Inmobiliaria de las Empresas: que grava el uso de los locales u oficinas con tasas propias establecidas por cada ayuntamiento o municipio. La cuota mínima oscila entre los 200 y 7,000 EUR anuales, dependiendo de la cifra de negocios de la empresa.
- CVAE-Cotización Sobre el Valor Añadido de las Empresas: este impuesto se calcula sobre el valor añadido que obtienen las empresas si facturan más de 500,000 EUR y el cobro máximo será de 0,09%. Aunque Francia ha venido reduciendo este impuesto para que en 2027 desaparezca totalmente.
En España, por su parte, existe el IAE-Impuesto sobre Actividades Económicas, el cual ofrece una ventaja para profesionales independientes y pequeñas empresas, eximiéndolos de pagar este impuesto si su cifra de negocios es inferior a 1 millón de EUR.
Impuesto al consumo IVA
El Impuesto al Valor Añadido (IVA), es un tributo indirecto que las empresas recaudan de sus clientes para que el Estado obtenga un porcentaje sobre el consumo de productos y servicios.
En Francia, el IVA general es del 20%. Aunque, hay productos que tienen sus propios porcentajes de IVA, como los alimentos y la energía (gas o electricidad) que tienen el 5,5% o algunos medicamentos reembolsables y periódicos que se gravan con el 2,1% únicamente.
Por el lado español, el cobro del IVA general llega al 21%, teniendo algunas excepciones porcentuales en algunos productos y servicios esenciales como el 10% para la hostelería y el transporte de viajeros o el 4% que se aplica a alimentos como la leche, pan, fruta, verduras, huevos y otros elementos como libros y periódicos.
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Impuestos para personas físicas o naturales
Como persona física o natural, también debes hacer el pago de impuestos, los cuales afectan directamente a tus ingresos, ahorros y compras. Aunque en Francia y España funcionan de manera similar, hay diferencias que resultan importantes de aclarar.
Los españoles tienen un sistema de retención mensual al que ha buscado asemejarse Francia. Sin embargo, el modelo francés suma algunos beneficios dependiendo del nivel de ingresos de cada ciudadano.
El IVA en Francia vs España
Cada vez que una persona compra un producto o accede a algún servicio, debe pagar el Impuesto sobre el Valor Añadido- IVA, el cual, como lo mencionamos anteriormente, se establece en 21% para España y 20% para Francia.
No obstante, aunque ambos países ofrecen un tipo reducido de impuesto para algunos productos de primera necesidad, Francia lidera con porcentajes más bajos en libros, cultura, higiene femenina, energía y agua, oscilando entre el 2,1% y el 5,5%.

Francia vs España, ¿dónde se paga menos impuesto sobre la renta personal?
En Francia se le conoce como IR y en España IRPF- Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, y en ambos casos se trata de la deducción de dinero que hace el Estado sobre los ingresos anuales de las personas. Aquí también hay algunas diferencias importantes que debes conocer.
La gestión del mínimo exento funciona diferente para cada país: España aplica una retención desde el primer euro ganado, ajustándose luego por mínimos familiares. En cambio, Francia mantiene un tramo impositivo del 0% para rentas que no superan los 11,294 EUR.
Esto se traduce, en que los trabajadores franceses con salarios bajos no tienen una carga fiscal directa, mientras que para los españoles el tipo mínimo es del 19%.
Esto cambia cuando en Francia los ingresos superan topes de más de 182,277 EUR por año, ya que se activa un impuesto extra llamado CEHR-Contribución Excepcional sobre las Altas Rentas que le suma un 4% al 45% ya establecido.
Además, el sistema francés cuenta con una figura denominada “Cociente Familiar”, en donde el impuesto no se calcula por lo que gana una sola persona, sino por el número de personas que componen la familia teniendo una reducción significativa a la hora de pagar este impuesto.
Asimismo, España presenta una escala de hasta el 47% para rentas superiores a 300,000 EUR por año, lo que resulta siendo un beneficio para perfiles de rentas medias y altas, debido a que su porcentaje bruto puede ser menor.
Impuesto al ahorro
El impuesto al ahorro en Francia funciona con un modelo de Tarifa Plana, (Prélèvement Forfaitaire Unique), también conocido a nivel local como Flat Tax, el cual aplica un tipo fijo del 30% sobre rendimiento de ahorros, es decir, a intereses, dividendos y ganancias de capital.
Este 30% se divide en un 12,8% de impuesto sobre la renta y un 17,2% de contribuciones sociales. Esto se diferencia del modelo progresivo español, que aplica un porcentaje imponible específico por tramos como te lo mostramos a continuación:
- 19% para los primeros 6.000 €.
- 21% entre 6.000 € y 50.000 €.
- 23% entre 50.000 € y 200.000 €.
- 27% entre 200.000 € y 300.000 €.
- 30% para cualquier cantidad que supere los 300.000 €.
Cargas sociales
Las cargas sociales en las dos naciones se presentan de diferentes maneras: en el sistema que utiliza España, las cargas sociales se hacen en un pago único a la Seguridad Social, el cual se deduce mensualmente de la nómina del trabajador.
Los tipos aplicables en este impuesto son: por contingencias comunes 4.80%, desempleo 1,55% y formación profesional 0,10% para un total de 6,45%. Si el trabajador supera los 4,720 EUR mensuales deja de pagar este impuesto.
En Francia, se divide en dos bloques principales: Cotizaciones de Seguridad Social que cubren jubilación, salud y desempleo, siendo deducido del empleado entre el 20% y el 23% de su salario bruto.
Y las Contribuciones Sociales o de Solidaridad, que se aplica a todos los ingresos y trabajadores, deduciendo La CSG (Contribution Sociale Généralisée) con tipo de aproximadamente 9,2% y la CRDS (Contribution pour le Remboursement de la Dette Sociale) con el 0,5%.
Impuesto al Patrimonio
El impuesto sobre el patrimonio es uno de los puntos donde más divergen las políticas fiscales de ambos países. Te lo explicamos mejor:
Francia simplificó su sistema para atraer inversión, centrándose únicamente en activos raíces con el Impuesto sobre la Fortuna Inmobiliaria (IFI), eliminando así el impuesto sobre el patrimonio en general.
Esto hace que haya un gravamen solo por el valor neto de los activos inmobiliarios como casas, apartamentos o terrenos y por las participaciones en sociedades que posean inmuebles.
Únicamente se paga si el patrimonio inmobiliario neto supera el umbral de los 1,3 millones de euros. Si el umbral es superado, el este tributo se calcula desde los 800,000 EUR con tipos que van del 0,5% al 1,5%.
España, particularmente, combina el Impuesto sobre el Patrimonio, con tipos de hasta el 3,5% y un mínimo exento de 700.000 EUR, junto con el Impuesto de Solidaridad de las Grandes Fortunas para fortunas superiores a 3 millones de euros.
Para evitar la doble imposición, la cuota abonada por el primer tributo se deduce del segundo, actuando este último como un refuerzo estatal, especialmente en regiones con el patrimonio bonificado.
El segundo, entonces, es el Impuesto de Solidaridad de las Grandes Fortunas, que afecta a personas que tengan patrimonios netos superiores a 3 millones de euros. El umbral para este Los tipos se expresan de la siguiente manera:
- 1,7% de 3M a 5M
- 2,1% de 5M a 10M
- 3,5% para más de 10 millones de euros.
Régimen para extranjeros
Estos regímenes especiales de ambos países buscan atraer talento y profesionales, extranjeros y nacionales que emigraron, con una tasa de impuestos significativamente baja por los primeros años.
La “Ley Beckham” en España, por ejemplo, permite que los impatriados vivan en el país como residentes fiscales, pero que tributen como no residentes por un periodo de hasta 6 años desde su llegada al país, teniendo que pagar un tipo fijo de 24% sobre los primeros 600,000 EUR de ingresos anuales.
Si superas dicho monto, el exceso tributa al 47%, que es lo normal en España. Además, quedan exentas las rentas extranjeras, siendo únicamente válidos para tributo los ingresos que generes dentro del país, al igual que el patrimonio declarado en España.
Francia, por su lado, no aplica un tipo fijo, sino que otorga una exención porcentual sobre el salario, lo que beneficia especialmente a sueldos altos por hasta 8 años. O sea, que el régimen francés para impatriados deja exenta de impuestos hasta el 30% de tu remuneración neta total.
Paralelamente, los trabajos realizados fuera de Francia y el 50% de las rentas del ahorro obtenidas en el extranjero quedan exentas de tributación.
Comparativa de impuestos en Francia vs España
A continuación, en el siguiente cuadro comparativo, hacemos un breve resumen sobre los impuestos que deben pagar las personas físicas o naturales en Francia y España.
| Impuesto para personas físicas o naturales | Francia | España |
| Impuesto sobre la renta | Sistema progresivo (del 0% al 45%) basado en el cociente familiar que beneficia a hogares con hijos. | Sistema progresivo (desde el 19% hasta el 47%) dividido en tramo estatal y autonómico. |
| IVA | Tipo general del 20%. | Tipo general del 21%. |
| Impuesto al ahorro | Flat tax del 30% (incluye impuestos y cargas sociales). | Escala progresiva del 19% al 30%, según el tramo de ganancia. |
| Cargas sociales | 9,7% adicional sobre el salario bruto. | 6,45% para el trabajador. |
| Impuesto al patrimonio | Solo grava activos inmobiliarios netos superiores a 1,3 millones de EUR. | Grava el patrimonio mundial (dinero, acciones, inmuebles) desde 700.000 EUR |
| Régimen para extranjeros | Libre de impuestos hasta el 30% de los ingresos netos. También quedan exentas las rentas y los trabajos fuera de Francia. | Ley Beckham: Tributación fija del 24% para rentas del trabajo hasta 600.000 EUR. |
Ahora, verás en detalle cómo funcionan los impuestos para las empresas o personas jurídicas en los dos países europeos.
| Impuesto para empresas o personas jurídicas en Francia y España | Francia | España |
| Impuesto sobre sociedades | Tipo normal del 25%. Existe un tipo reducido del 15% para Pymes sobre los primeros 42.500 € de beneficio. | Tipo general del 25%. Las empresas de nueva creación tributan al 15% durante los dos primeros ejercicios con base imponible positiva. |
| IVA | Tipo general del 20%. Tipos reducidos del 10%, 5,5% y 2,1% para ciertos bienes y servicios. | Tipo general del 21%. Tipos reducidos del 10% y superreducido del 4%. |
| Impuesto por Seguridad Social | Carga muy alta para la empresa: aprox. 45% sobre el salario bruto del trabajador. | Carga moderada para la empresa: entre el 31% y 33% sobre el salario bruto del trabajador. |
| Impuesto sobre la actividad | Tasas locales sobre inmuebles (CFE) y un máximo de aproximadamente 0,28% sobre el valor añadido (CVAE) para grandes facturaciones. | IAE (Impuesto sobre Actividades Económicas): Solo se paga si la cifra de negocios anual supera el 1 millón de euros. |
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