Austria vs España, ¿dónde se paga menos impuestos?
Evalúa junto a nuestra guía los impuestos de Austria vs España, y cuál te es más rentable según tus objetivos
Comparar los impuestos en Austria vs España es un ejercicio fundamental para quienes tienen vínculos con ambos países o están evaluando opciones dentro de la Unión Europea. Aunque los dos forman parte del proyecto europeo y comparten ciertos marcos normativos comunes, sus sistemas fiscales presentan diferencias notables tanto para empresas como para personas físicas.
A lo largo de este artículo analizamos los principales tributos de cada país con el objetivo de ofrecerte una visión clara y comparada que te ayude a tomar decisiones informadas al momento de elegir tu próximo destino.
Impuestos para empresas o personas jurídicas
Las personas jurídicas, sociedades, corporaciones y otras entidades mercantiles, están sujetas a un conjunto de obligaciones fiscales que varían de forma considerable entre Austria y España.
Desde el impuesto sobre el beneficio empresarial hasta las cotizaciones sociales que asume el empleador, cada uno de estos elementos influye de manera directa en la rentabilidad de operar en uno u otro país.
1. El impuesto sobre Sociedades en Austria frente a España
El impuesto sobre Sociedades es, sin duda, uno de los indicadores más relevantes para cualquier empresa a la hora de decidir dónde establecerse. En Austria, el tipo impositivo general para las sociedades de capital (Körperschaftsteuer) se sitúa en el 23% desde la reforma fiscal de 2024, mientras que en años anteriores era del 25 %. España, por su parte, aplica un tipo general del 25% para la mayoría de las sociedades, aunque existen reducciones para pymes y empresas de nueva creación: estas últimas tributan al 15% durante los dos primeros ejercicios con base imponible positiva.
Dicho de otro modo, Austria resulta un poco más competitiva para las grandes corporaciones en términos de tipo nominal, mientras que España ofrece ventajas concretas para las empresas jóvenes gracias a su tipo reducido inicial. No obstante, más allá del porcentaje nominal, conviene analizar la base imponible efectiva de cada sistema, ya que las deducciones y bonificaciones disponibles en España pueden reducir de forma significativa la carga real. En consecuencia, una empresa con elevados gastos deducibles podría terminar pagando una proporción similar en ambos países pese a la diferencia en el tipo nominal.
2. El IVA empresarial en Austria vs España
El Impuesto sobre el Valor Añadido afecta tanto a las operaciones de compra como de venta de bienes y servicios. En Austria, el tipo general del IVA (Umsatzsteuer) es del 20%, mientras que España aplica un tipo general del 21%. La diferencia es mínima, de apenas un punto porcentual, pero en sectores con grandes volúmenes de facturación puede suponer un impacto acumulado relevante.
Ambos países cuentan con tipos reducidos para determinados productos y servicios. Austria aplica un tipo intermedio del 13% para actividades culturales y turísticas, y un tipo superreducido del 10% para alimentos básicos, medicamentos y transporte.
España, a su vez, tiene un tipo reducido del 10% para alimentos procesados, hostelería y transporte de viajeros, y un tipo superreducido del 4% para productos de primera necesidad como el pan, los libros o los medicamentos. Así pues, para ciertos sectores empresariales, el régimen español de tipos reducidos puede resultar más favorable que el austriaco.
3. Cotizaciones sociales a cargo del empleador: Austria vs España
Las cotizaciones a la seguridad social que deben abonar las empresas en nombre de sus trabajadores representan un coste laboral adicional que no siempre se refleja en las comparativas de impuestos directos. En Austria, el empleador asume en torno al 21-22% del salario bruto del empleado en concepto de contribuciones sociales. En España, la cuota empresarial a la Seguridad Social ronda el 29-30% del salario bruto, incluyendo contingencias comunes, desempleo y formación profesional.
Esta diferencia es significativa: las empresas que contratan trabajadores en España soportan una carga social en comparación mayor que sus homólogas austriacas, lo que incrementa el coste total del empleo. En este sentido, Austria ofrece un entorno más ventajoso para las empresas intensivas en mano de obra, aunque el nivel salarial medio también es superior al español, lo que relativiza parte de esta ventaja.

4. Impuesto sobre dividendos y distribución de beneficios
Cuando una sociedad distribuye beneficios entre sus accionistas o socios, entra en juego la tributación sobre los dividendos. En Austria, los dividendos percibidos por personas físicas residentes están sujetos a una retención fija del 27,5%. España aplica una retención del 19% para dividendos de hasta 6.000 euros, del 21% para el tramo entre 6.000 y 50.000 euros, y del 23-27% para los importes superiores.
Para los inversores o socios que reciben rentas del capital de forma habitual, España puede resultar más ventajosa en los tramos más bajos, mientras que Austria penaliza de forma más uniforme con su tipo fijo. La elección del país de residencia fiscal puede, por tanto, tener un impacto notable en la rentabilidad neta de las inversiones.
5. Beneficios y deducciones por apertura de empresas en Austria vs España
Más allá de los tipos impositivos, tanto Austria como España ofrecen incentivos fiscales para fomentar la creación de nuevas empresas. En Austria, las nuevas sociedades pueden beneficiarse de una deducción del 15% sobre las inversiones en activos fijos en el año de puesta en marcha, además de un régimen atractivo para I+D con una deducción del 14% sobre los gastos de investigación y desarrollo.
España ofrece el tipo reducido del 15% para empresas de nueva creación durante los dos primeros años rentables, además de deducciones por actividades de I+D+i que pueden alcanzar hasta el 42% del gasto incurrido, convirtiéndola en uno de los regímenes más generosos de Europa para la innovación. En términos de estímulos a la innovación, España supera a Austria, mientras que el entorno regulatorio de Austria tiende a ser percibido como más estable y predecible.
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Impuestos para personas físicas o naturales
Para los trabajadores, autónomos y cualquier persona que genere rentas en Austria o en España, el sistema de tributación personal determina cuánto dinero llegará al final al bolsillo. A continuación, comparamos los principales impuestos que afectan a las personas físicas en ambos países.
1. El IVA en Austria vs España
Aunque el IVA es técnicamente un impuesto indirecto que recae sobre el consumo, su impacto en el poder adquisitivo de las personas físicas es directo y cotidiano. Austria aplica un tipo general del 20% frente al 21% de España. La diferencia es pequeña, pero se percibe en el precio final de bienes y servicios de uso frecuente.
En la práctica, los productos de primera necesidad tributan de manera más favorable en España gracias a su tipo superreducido del 4%, aplicable a alimentos básicos, libros y medicamentos. Austria, en cambio, aplica un 10% a la mayoría de los alimentos. Para una familia con gastos elevados en alimentación y cultura, el sistema español resulta más ventajoso en este aspecto concreto.
2. Austria vs España, ¿dónde se paga menos impuesto sobre la renta personal?
El impuesto sobre la renta de las personas físicas es la figura tributaria de mayor impacto para la mayoría de los contribuyentes asalariados. En Austria, el Einkommensteuer es progresivo y parte de un 0% para rentas inferiores a 12.816 euros anuales, escalando hasta un 55% para rentas superiores a 1 millón de euros. Los tramos intermedios se sitúan en el 20%, 30%, 40%, 48% y 50%.
En España, el IRPF también es progresivo y combina la escala estatal con la autonómica, de modo que el tipo efectivo varía según la comunidad autónoma de residencia. El mínimo exento es de 14.000 euros anuales, y los tipos oscilan entre el 19% y el 47% con carácter general, pudiendo llegar al 54% en algunas comunidades autónomas para los tramos más altos.
Para rentas medias, entre 30.000 y 60.000 euros anuales, la presión fiscal es muy similar en ambos países. Para rentas superiores a 100.000 euros, Austria resulta más gravosa que la media española, aunque la variabilidad autonómica introduce matices relevantes.
3. Impuesto sobre el Patrimonio: Austria vs España
Una de las diferencias más llamativas entre ambos sistemas es la existencia del Impuesto sobre el Patrimonio en España, un tributo que no tiene equivalente directo en Austria. En España grava el patrimonio neto que supere el mínimo exento (por lo general 700.000 euros, aunque varía por comunidad autónoma), con tipos que oscilan entre el 0,2% y el 3,5%.
Austria abolió su impuesto sobre el patrimonio en 1994, por lo que las personas físicas con un elevado nivel de riqueza acumulada encontrarán en Austria un entorno un poco más favorable. Esta diferencia puede suponer decenas de miles de euros al año para contribuyentes con grandes fortunas.
4. Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones
Austria también eliminó su impuesto sobre herencias y donaciones en 2008, situándose entre los países europeos con menor presión fiscal sobre la transmisión de patrimonio entre generaciones. En España, este impuesto es gestionado por las comunidades autónomas: mientras que en Madrid o Andalucía las bonificaciones pueden llegar al 99% para herencias entre familiares directos, en otras comunidades la carga puede ser muy elevada.
Austria ofrece, por tanto, una situación objetivamente más ventajosa para la planificación patrimonial intergeneracional al no existir ningún tributo sobre las herencias.

5. Tributación de autónomos: Austria vs España
En Austria, los autónomos (Selbständige) tributan por el Einkommensteuer con los mismos tramos que los asalariados, y además cotizan al GSVG con contribuciones que rondan el 26-28% de su base imponible. En España, los autónomos tributan por IRPF y cotizan a la Seguridad Social en función de sus ingresos reales desde la reforma de 2023, con cuotas mensuales que oscilan entre los 200 y los 590 euros según el tramo de rendimientos.
Para autónomos con ingresos bajos o moderados, España ha mejorado su situación con la nueva tarifa progresiva, mientras que Austria puede resultar más exigente en las cotizaciones mínimas. Para autónomos con ingresos elevados, los topes de cotización de Austria pueden resultar más ventajosos.
Comparativa de impuestos en Austria vs España
Para facilitar la comparación entre ambos sistemas tributarios, presentamos dos tablas resumen. Los porcentajes corresponden a los tipos generales vigentes en 2024; cuando el impuesto es progresivo, se indica el rango completo.
Impuestos para empresas (personas jurídicas)
| Impuesto | Austria | España |
|---|---|---|
| Impuesto sobre Sociedades (general) | 23 % | 25 % |
| Impuesto sobre Sociedades (empresas nuevas) | 23 % | 15 % (2 primeros años) |
| IVA (tipo general) | 20 % | 21 % |
| IVA (tipo reducido) | 10 % / 13 % | 10 % / 4 % |
| Cotizaciones sociales empleador | ~21-22 % | ~29-30 % |
| Retención sobre dividendos | 27,5 % | 19 – 27 % |
| Deducción I+D | 14 % | 25 – 42 % |
| Impuesto sobre el Patrimonio | 0 % (abolido) | 0,2 – 3,5 % |
Impuestos para personas físicas
| Impuesto | Austria | España |
|---|---|---|
| IVA (tipo general) | 20 % | 21 % |
| IVA (tipo superreducido) | 10 % (alimentos) | 4 % (alimentos básicos) |
| IRPF / Einkommensteuer (mínimo) | 0 % (hasta 12.816 €/año) | 0 % (hasta 14.000 €/año) |
| IRPF / Einkommensteuer (máximo) | 55 % (más de 1M €) | 47-54 % (según CCAA) |
| Impuesto sobre el Patrimonio | 0 % (abolido) | 0,2 – 3,5 % |
| Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones | 0 % (abolido) | 0 – variable según CCAA |
| Cotizaciones sociales trabajador | ~18 % | ~6,35 % |
| Tributación dividendos (persona física) | 27,5 % (fijo) | 19 – 27 % |
Conclusión: ¿Austria o España?
La respuesta no es única ni universal: depende del perfil del contribuyente, su nivel de ingresos, si actúa como persona física o jurídica, y si posee un patrimonio acumulado significativo.
Para las empresas, Austria presenta ventajas en el tipo de sociedades y en las cotizaciones sociales del empleador. Sin embargo, España compensa con tipos reducidos para empresas de nueva creación y deducciones por I+D muy generosas. Para las personas físicas con grandes patrimonios, Austria es mucho más favorable al no existir impuesto sobre el patrimonio ni sobre sucesiones. Para los trabajadores con rentas medias, la diferencia es menor y dependerá del caso concreto y la comunidad autónoma de residencia.
En definitiva, tanto Austria como España son países con una presión fiscal media-alta dentro del contexto europeo. La desición informada que te presentamos con esta información, junto a la planificación fiscal personalizada, asesorada por profesionales en cada jurisdicción, sigue siendo la clave para optimizar la carga tributaria en cualquiera de los dos países.
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