Cómo abrir una empresa en China: requisitos y pasos
Guía para abrir una empresa en China: requisitos actualizados 2026, sectores estratégicos y claves para superar la burocracia del gigante de Asia.
China no es un destino empresarial para quienes buscan atajos. El mercado más poblado del mundo, la segunda economía global, una clase media que lleva dos décadas creciendo sin pausa, las oportunidades existen. Pero el acceso a ellas tiene sus reglas, y conocerlas de antemano marca la diferencia entre una expansión exitosa y meses perdidos en burocracia.
Abrir una empresa en China siendo extranjero implica navegar un sistema legal propio, con estructuras jurídicas específicas para la inversión extranjera, sectores regulados o directamente prohibidos para el capital externo, y una barrera lingüística que convierte casi cualquier trámite en una razón más para contar con un experto local desde el primer día.
Esta guía te explica cómo funciona el sistema, qué opciones tienes, cuánto cuesta, qué impuestos se aplican y cómo es el proceso real de constitución, paso a paso.
¿Cuánto cuesta abrir una empresa en China?
Poner un número exacto al coste de abrir una empresa en China es difícil, porque depende de muchas variables: el tipo de estructura jurídica elegida, la ciudad o provincia donde se registre, el sector de actividad y si el proceso se gestiona directamente o a través de intermediarios especializados. Lo que sí podemos hacer es desglosar los costes reales que vas a encontrar.
1. Capital social registrado
Desde 2014, China eliminó el capital mínimo obligatorio general para la mayoría de estructuras de inversión extranjera. Dicho esto, la cantidad declarada como capital registrado no es solo un dato formal: determina en parte la credibilidad ante bancos, proveedores y clientes locales, y puede condicionar el tipo de licencias que puedes solicitar.
En sectores regulados como servicios financieros, telecomunicaciones o transporte, sí existen requisitos específicos de capital mínimo que varían según la actividad y la ciudad. El capital puede aportarse en efectivo, en especie o en derechos de propiedad intelectual, y no tiene que depositarse todo de golpe. Puede inyectarse de forma progresiva a lo largo de un período de hasta cinco años.
2. Tasas de registro ante la SAMR
El registro ante la Administración Estatal para la Regulación del Mercado (State Administration for Market Regulation) tiene un coste administrativo bajo, pero los honorarios de los despachos o consultoras que gestionan el proceso suelen ser el coste real. Para una WFOE (una empresa de responsabilidad limitada en China continental propiedad exclusiva de inversores extranjeros) estándar de servicios, los honorarios de asesoría legal y administrativa pueden situarse entre $3.000 y 8.000 USD, dependiendo de la complejidad y de si se necesitan licencias adicionales.
3. Domicilio social
Toda empresa en China necesita una dirección física registrada. No se acepta una dirección virtual estándar. Los requisitos varían según la ciudad, pero en la práctica deberás acreditar un contrato de arrendamiento de oficina real. Este es un coste recurrente que conviene contemplar en el presupuesto operativo desde el principio.
4. Apertura de cuentas bancarias
Las empresas extranjeras en China deben abrir al menos dos cuentas: una cuenta de capital en moneda extranjera para recibir las aportaciones de capital de los accionistas, y una cuenta operativa en yuanes (CNY) para las transacciones diarias.
El proceso puede tardar entre uno y dos meses, y algunos bancos exigen entrevistas presenciales con los directivos de la empresa.
5. Contabilidad y auditoría
Toda WFOE está obligada a llevar contabilidad según los estándares contables chinos (CAS) y a someterse a una auditoría anual obligatoria. El coste mensual de un servicio de contabilidad externo en China varía según el volumen de operaciones y la ciudad, pero es un gasto fijo que hay que contemplar desde el primer día.
6. Gestión de sellos corporativos
Los documentos en China se validan mediante sellos físicos (company chops), no mediante firmas. Al constituir la empresa recibirás varios sellos oficiales que son jurídicamente equivalentes a la firma del representante legal. Su correcta custodia es un asunto de seguridad corporativa que no debe tomarse a la ligera.

¿Qué tipos de empresas se pueden abrir en China?
La legislación china clasifica las empresas con participación extranjera bajo el paraguas de Foreign Invested Enterprises (FIE). Dentro de esa categoría, estas son las estructuras más relevantes para un inversor o emprendedor extranjero:
1- WFOE (Wholly Foreign-Owned Enterprise)
Es la estructura más utilizada por inversores extranjeros que quieren operar en China con control total sobre su negocio. Es una sociedad de responsabilidad limitada registrada en China cuyo capital pertenece íntegramente a uno o varios inversores extranjeros, sin necesidad de ningún socio chino.
El artículo 4 de la Ley de Inversión Extranjera de 2024 lo confirma explícitamente. El inversor elige al director general, define la política financiera y toma todas las decisiones operativas sin interferencia externa. Funciona como una LLC china a todos los efectos legales: puede abrir cuentas bancarias en yuanes, firmar contratos, facturar, contratar personal y participar en licitaciones.
Es la opción recomendada para proyectos de consultoría, servicios, tecnología, comercio B2B y operaciones de importación/exportación, siempre que la actividad no esté incluida en la Lista Negativa.
Dentro de las WFOE existe una variante específica para actividades comerciales: la FICE (Foreign Invested Commercial Enterprise), diseñada para empresas que se dedican principalmente a la venta al por mayor, al por menor o a la franquicia en el mercado chino.
2- Joint Venture (JV)
Es una empresa conjunta formada por uno o más inversores extranjeros y uno o más socios chinos. Existen dos modalidades: la Equity Joint Venture (EJV), donde los beneficios y pérdidas se reparten en proporción al capital aportado, y la Cooperative Joint Venture (CJV), donde el reparto puede ser distinto al porcentaje de capital según lo acordado entre las partes. La participación del socio extranjero en una JV de capital no puede ser, en general, inferior al 25% del capital social.
La Joint Venture era la única opción para entrar en muchos sectores antes de las reformas recientes, y sigue siendo obligatoria en algunos sectores restringidos. Su principal inconveniente es la complejidad de gestión y la necesidad de alinear intereses con un socio local, algo que puede generar fricciones, especialmente en lo relativo a la propiedad intelectual.
3- Oficina de Representación (Representative Office)
Es la forma más sencilla de establecer presencia en China sin constituir una entidad jurídica independiente. Actúa como extensión de la empresa matriz extranjera: puede realizar actividades de representación, promoción, investigación de mercado y relaciones públicas, pero no puede facturar, firmar contratos comerciales a nombre propio ni generar ingresos directamente en China. No requiere capital mínimo, y los impuestos se calculan sobre sus gastos.
Es una buena opción para empresas que quieren explorar el mercado chino antes de comprometerse con una estructura más compleja, o para coordinar compras y relaciones con proveedores sin necesitar una entidad comercial plena.
4- Sucursal de empresa extranjera
Las empresas extranjeras de sectores regulados (como banca, seguros o aviación) pueden establecer sucursales en China sujetas a autorización específica de los reguladores del sector. No es una entidad independiente: opera bajo la identidad jurídica de la empresa matriz. Es una estructura menos habitual para el inversor general y más relevante para grandes corporaciones con operaciones financieras o de infraestructura.

¿Cuáles son los requisitos para abrir una empresa en China?
Antes de hablar de trámites, hay una pregunta previa que toda empresa extranjera debe responder: ¿está mi actividad permitida en China para inversores extranjeros?
La respuesta está en la Lista Negativa para la Inversión Extranjera (Negative List), actualizada periódicamente por el Ministerio de Comercio (MOFCOM) y la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC).
Esta lista clasifica los sectores en dos categorías: prohibidos para la inversión extranjera y restringidos (donde se permite pero bajo condiciones específicas, como la obligación de formar una JV o de que los puestos directivos sean ocupados por ciudadanos chinos). Fuera de lo que aparece en esa lista, cualquier actividad está en principio permitida.
Una vez confirmado que tu actividad está permitida, estos son los requisitos prácticos:
1- Representante legal (Legal Representative)
Toda empresa en China debe designar un representante legal, que es la figura que actúa en nombre de la empresa ante las autoridades y custodian los sellos corporativos. No se requiere que sea ciudadano o residente chino, puede ser extranjero. Sin embargo, dado que las implicaciones legales del cargo son significativas, se recomienda que sea alguien directamente vinculado con la empresa y con pleno conocimiento de sus operaciones.
2- Domicilio social con contrato de arrendamiento acreditado
China no acepta direcciones virtuales estándar. Debes presentar un contrato de alquiler de una oficina física en la ciudad donde se registre la empresa. Algunas ciudades y zonas francas son más flexibles en este requisito, pero en general es un paso que no puede obviarse.
3- Documentación de los inversores y directivos
Si los socios o accionistas son personas físicas extranjeras, necesitan pasaporte apostillado y traducción notarial al chino. Si son personas jurídicas extranjeras (una empresa holding, por ejemplo), se requieren los documentos de constitución de la empresa matriz, también apostillados y traducidos. Todos los materiales de registro deben presentarse en chino.
4- Registro ante la SAMR
El proceso formal de registro se realiza a través de la Ventanilla Única (One-Stop Service) de la SAMR, presentando los estatutos sociales, la resolución de constitución, la confirmación del origen de los fondos y los datos de los beneficiarios finales. El plazo estándar en 2026 es de entre siete y 12 días hábiles si no se requieren licencias adicionales.
5- Licencias sectoriales adicionales
Dependiendo del tipo de actividad, puede ser necesario obtener licencias específicas antes o después del registro de la empresa.
Algunos ejemplos: el registro de dispositivos médicos para empresas del sector sanitario, la revisión de seguridad de red para aplicaciones que accedan a datos personales, o las certificaciones CCC para productos electrónicos o de automoción. Estos trámites pueden alargar significativamente el plazo total de constitución.
6- Registro de divisas
Las empresas con capital extranjero deben registrar su estructura de inversión ante la Administración Estatal de Divisas (SAFE). Este registro es necesario para poder inyectar capital desde el exterior, operar la cuenta de capital en moneda extranjera y, más adelante, repatriar dividendos.
¿Qué impuestos hay que pagar por abrir una empresa en China?
El sistema fiscal chino para empresas extranjeras ha sido reformado en varias ocasiones en los últimos años, con el objetivo general de equiparar las condiciones entre empresas locales y extranjeras. Esto es lo que necesitas saber.
1- Impuesto de Sociedades (Corporate Income Tax, CIT)
La tasa general es del 25% sobre los beneficios imponibles. Sin embargo, existen tipos reducidos para empresas que operan en sectores fomentados por el gobierno o en zonas geográficas con incentivos especiales.
Las empresas clasificadas como High and New Technology Enterprises (HNTE), que invierten en I+D y cumplen ciertos criterios tecnológicos, pueden acceder a un tipo reducido del 15%. En regiones como Hainan o el distrito de Pudong en Shanghái, también se aplica este tipo preferencial para actividades específicas.
Las pequeñas empresas con ingresos anuales por debajo de ciertos umbrales pueden beneficiarse de tipos aún más reducidos bajo regímenes simplificados.
2- IVA (Value Added Tax, VAT)
Funciona como un IVA estándar. La tasa general es del 13% para bienes y ciertos servicios como construcción, bienes inmuebles y transporte. Se aplica una tasa intermedia del 9% para productos agrícolas, bienes básicos y algunos servicios. Para servicios modernos, servicios financieros, servicios de telecomunicaciones y servicios de educación y salud, la tasa es del 6%.
Las exportaciones están exentas de IVA en China. Las empresas registradas para el IVA pueden deducir el IVA soportado en sus compras y gastos del IVA repercutido en sus ventas.
3- Retención sobre dividendos
Cuando una WFOE distribuye beneficios a sus accionistas extranjeros, se aplica una retención del 10% sobre el importe bruto de los dividendos.
España y China tienen un convenio para evitar la doble imposición vigente desde mayo de 2021. Bajo ese convenio, la retención puede reducirse al 5% cuando el accionista español posee al menos el 25% del capital de la empresa china y mantiene esa participación durante al menos un año. Además, el convenio permite deducir en España el impuesto pagado en China, evitando que los mismos beneficios tributen dos veces.
4- Seguridad Social
Las contribuciones al sistema de seguridad social chino son obligatorias para todos los empleados, incluidos los extranjeros que residan en China. El empleador contribuye con un porcentaje del salario bruto que varía según la ciudad y la provincia, pero que puede situarse en torno al 30-40% del salario en destinos como Shanghái o Pekín.
Los empleados también aportan un porcentaje que ronda el 10-11%. Esto es un coste relevante para cualquier empresa que prevea contratar personal localmente.
5- Impuesto a la Propiedad
Para empresas que sean propietarias de inmuebles en China, el impuesto a la propiedad es del 1,2% del valor del activo o del 12% del importe del alquiler percibido.

Pasos para abrir una empresa en China
El proceso real de constitución de una WFOE, que es la estructura más habitual para inversores extranjeros, sigue un orden definido. Estos son los pasos principales.
1- Verifica si tu actividad está permitida
Antes de iniciar cualquier trámite, consulta la Lista Negativa vigente para confirmar que tu actividad no está prohibida o restringida para la inversión extranjera. Si está restringida, evalúa si una Joint Venture es viable para tu modelo de negocio.
Si está en la lista de sectores prohibidos, no hay margen: esa actividad no está disponible para capital extranjero en China continental.
2- Define la ciudad y zona de registro
La elección de dónde registrar la empresa no es solo logística, es estratégica. Las zonas francas de libre comercio (Free Trade Zones), presentes en Shanghái, Pekín, Shenzhen, Hainan y otras ciudades, ofrecen condiciones más favorables para ciertos sectores. La Lista Negativa es más corta dentro de las FTZ, los trámites son más ágiles y los incentivos fiscales más accesibles.
Fuera de las FTZ, algunas zonas de desarrollo tecnológico o industrial también ofrecen incentivos locales interesantes. Esta decisión afecta a los costes operativos, la fiscalidad efectiva y la facilidad para contratar talento.
3- Reserva el nombre de la empresa
El nombre de la empresa debe estar en chino y debe ser único a nivel nacional. Existen restricciones específicas: no puede contener términos como “China”, “Nacional”, “Internacional” o “Estado” sin aprobación específica.
No puede confundir al consumidor sobre la naturaleza de la actividad. Y no puede coincidir con ninguna empresa ya registrada. La reserva del nombre se gestiona ante la SAMR local y puede tardar entre dos y 15 días hábiles dependiendo de la administración.
4- Prepara la documentación de constitución
Este paso incluye la redacción de los estatutos sociales de la WFOE, la resolución de constitución firmada por los accionistas, la designación del representante legal y el director general, y la documentación de todos los inversores y directivos apostillada y traducida al chino.
Si actúas a distancia, necesitarás un poder notarial apostillado a favor de tu representante en China. Para personas físicas extranjeras: pasaporte con apostilla y traducción notarial. Para personas jurídicas extranjeras: documentos de constitución de la empresa matriz, igualmente apostillados y traducidos.
5- Registra la empresa ante la SAMR
Toda la documentación se presenta a través de la Ventanilla Única de la SAMR local. Una vez aprobada, se emite la Business License, que es el documento que acredita la existencia legal de la empresa en China.
A partir de 2026, el plazo estándar es de entre siete y 12 días hábiles si la documentación está completa y no se requieren licencias sectoriales adicionales.
6- Obtén los sellos corporativos
Tras recibir la Business License, debes fabricar y registrar los sellos corporativos oficiales de la empresa. En China existen varios tipos de sello con distintos usos: el sello de empresa, el sello del representante legal, el sello financiero y, en algunos casos, el sello de contrato.
Cada uno tiene un uso específico y jurídicamente delimitado. La política de custodia y uso de sellos es uno de los aspectos de gobierno corporativo que más se recomienda documentar desde el principio.
7- Abre las cuentas bancarias
Con la Business License y los sellos en mano, puedes iniciar el proceso de apertura de cuentas bancarias. La cuenta de capital en moneda extranjera es necesaria para recibir las aportaciones de capital de los accionistas. La cuenta operativa en yuanes es la que se usará para las transacciones diarias del negocio.
El proceso puede tardar entre uno y dos meses, según el banco y la ciudad.
8- Completa los registros adicionales
Tras el registro principal, la empresa debe inscribirse ante varios organismos más: la Administración Estatal de Tributación (para obtener el código fiscal), la Administración Estatal de Divisas (para el registro de divisas), y la Seguridad Social local.
También es el momento de contratar a un contable certificado o a una firma de contabilidad externa, que se encargará de las declaraciones mensuales de IVA, las declaraciones trimestrales del Impuesto de Sociedades y la auditoría anual obligatoria.
¿Cómo tener internet para viajes de negocios a China?
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Preguntas frecuentes sobre cómo abrir una empresa en China
Sí. La estructura WFOE permite que el 100% del capital pertenezca a uno o varios inversores extranjeros, sin necesidad de ningún socio chino. La Ley de Inversión Extranjera de 2024 lo confirma expresamente. El único requisito es que la actividad no esté incluida en la Lista Negativa como prohibida o restringida.
No es obligatorio. Tanto el accionista como el representante legal pueden ser extranjeros no residentes en China. Sin embargo, en la práctica, la gestión operativa de la empresa requiere presencia local o un equipo de confianza en el país. Además, para obtener visa de trabajo y poder trabajar directamente desde China, necesitarás el tipo de visado correspondiente.
Si la documentación está en orden y no se necesitan licencias sectoriales adicionales, el registro ante la SAMR puede completarse en entre siete y 12 días hábiles en 2026. Sin embargo, el proceso completo, incluyendo la apertura de cuentas bancarias, los registros adicionales y la obtención de licencias específicas, puede extenderse entre dos y cuatro meses.
Es el documento que determina en qué sectores puede invertir el capital extranjero en China y bajo qué condiciones. Los sectores clasificados como “prohibidos” no admiten inversión extranjera bajo ninguna forma. Los clasificados como “restringidos” requieren condiciones específicas, como la formación de una Joint Venture con un socio chino o que los puestos directivos estén ocupados por ciudadanos chinos. Fuera de lo que aparece en esa lista, cualquier actividad está en principio abierta al capital extranjero.
Los dividendos de una WFOE pueden repatriarse al extranjero una vez completada la auditoría anual y verificado que no existen deudas fiscales pendientes. La retención estándar sobre dividendos es del 10%, que puede reducirse al 5% gracias al convenio de doble imposición entre España y China cuando el accionista español posee al menos el 25% del capital y mantiene esa participación durante al menos un año.
En China, el sello corporativo (company chop) tiene el mismo valor legal que la firma del representante legal. Los contratos, facturas, documentos bancarios y cualquier documento oficial de la empresa se validan con el sello, no necesariamente con una firma personal. Perder el control del sello puede tener consecuencias legales graves. Se recomienda establecer una política clara de custodia y autorización de uso desde el momento en que se constituye la empresa.
Sí. El convenio entre España y China para evitar la doble imposición está vigente desde mayo de 2021. Establece mecanismos para que los mismos ingresos no tributen en ambos países, y reduce la retención sobre dividendos del 10% al 5% cuando se cumplen los requisitos de participación y permanencia. Para empresas o inversores españoles con actividad en China, este convenio es un elemento clave en la planificación fiscal internacional.
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